Redamancia

Es redamancia
tu corazón latiendo
y yo sonriendo

Si tuviera que definir qué tipo de relación me gustaría encontrar, nunca habría dicho una relación redamante. Y sin embargo, es lo que quiero.

Simplemente, no lo habría anotado porque no tenía ni idea de que semejante concepto siquiera existiera. La redamancia se puede encontrar definida como el acto de amar a quien te ama, el amor correspondido con la misma intensidad o la simetría en una relación.

Etimológicamente, proviene del vocablo latino redamantia, derivado de redamāre, que significa literalmente «amar de vuelta», o bien «amar en respuesta».

Y yo que no siempre he tenido la virtud de redamar, valoro tanto desde hace un tiempo ese equilibrio en los sentimientos mutuos, que el otro día, me hizo mucha gracia lo simple que podría haber sido mi vida aplicando un principio tan sencillo como el que comentaba una actriz en sus redes sociales:

  • Yo no me enamoro de alguien a quien no le gusto.
  • Sino que elijo quien me gusta entre quienes ya sienten algo por mí.

Madre mía que manera de ahorrarse años de terapia y películas de Antena 3. Porque… no sé qué pensáis, pero yo sí que creo que, si bien uno no elige de quién se enamora si puede eligir de quién se va enamorando. Quiero decir, que cualquiera puede despertar un sentimiento en ti, siendo tu más o menos capaz de controlar ese sentimiento, pero tú si puedes decidir alimentar o dejar en total inanición lo que sientes. Así que creo que no estaría de más nutrir vínculos que ya vienen mirándote a los ojos con amor.

Que sí puede tener su punto eso de un amor platónico… no te digo que no. Que ja, puede ser chispeante sentir algo por quien no se ha enterado ni que existes… bueno. Que lo importante es participar, vale. Que es muy bonito sentir aunque no sientan por ti… tú sabes.

Pero… ¿te puedes imaginar un amor devuelto en su totalidad? ¿lo has vivido alguna vez? ¿estás gozándolo en este momento?

En su podcast Supracortical, el psiquiatra Rafa López ahonda en este concepto afirmando una frase que me tatuaría: el amor correspondido no es un lujo, es un derecho emocional.

Si te apetece regodearte en esta idea del amor no dudes en apuntar hacia las flechas que ya apuntan a ti.

Love you lovers!


Descubre más desde Lovesamor

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario